Año litúrgico: guía para vivir
cada tiempo en la Iglesia
El año litúrgico es el camino que la Iglesia nos propone para vivir la fe paso a paso, siguiendo el ritmo de la vida de Jesús.

Qué es el año litúrgico?
El año litúrgico organiza la vida espiritual en una secuencia de tiempos que nos ayudan a profundizar en el misterio de Cristo.
Es la manera en que la Iglesia nos enseña a vivir la fe dentro del tiempo. Más que una organización de fechas, es un acompañamiento que recorre todo el año para que la vida de Jesús ilumine la nuestra. En este camino, hay momentos que nos invitan a esperar, otros a revisar el corazón, otros a celebrar, y muchos a reconocer a Dios en lo cotidiano.
A lo largo de los siglos, la Iglesia ha comprendido que necesitamos este ritmo para volver, una y otra vez, a lo esencial. Por eso, cada etapa del año tiene una enseñanza propia y una gracia particular. Esta página quiere ayudarte a entrar en ese recorrido de manera sencilla y concreta, como quien se deja guiar por la mano del Señor.
Los tiempos litúrgicos
El año litúrgico se divide en cinco grandes tiempos. Cada uno tiene un color, un tono y una luz propia.
Adviento
El Adviento inicia el año litúrgico y nos recuerda que es tiempo de estar despiertos para recibir al Señor.
Es el momento en que la Iglesia nos anima a prepararnos con calma para su venida.
En este tiempo, la Iglesia nos invita a hacer silencio, mirar nuestra vida con sinceridad y dejar que la esperanza vuelva a encenderse.
Navidad
La Navidad es el misterio de Dios que se hace cercano y entra en nuestra vida.
En el pesebre, el Hijo de Dios se hace hombre y comparte nuestra condición humana.
Es un tiempo para contemplar, agradecer y dejarnos iluminar por esa presencia que transforma desde dentro.
Cuaresma
La Cuaresma es un tiempo para volver al corazón y abrirnos a la acción de Dios.
Es un camino de conversión y silencio que nos ayuda a reconocer lo que se ha debilitado y a dejarnos reconciliar. En este proceso, aprendemos a confiar de nuevo y a caminar con Jesús hacia la Pascua.
Pascua
La Pascua es el tiempo de la vida nueva y la alegría que permanece.
Con la resurrección, Cristo vence la muerte y abre para nosotros un horizonte que transforma toda la existencia. Este tiempo nos invita a reconocer su presencia viva, a dejar que su luz renueve lo que estaba apagado y a caminar con la confianza de quienes saben que el Señor está con ellos.
Tiempo Ordinario
El Tiempo Ordinario es el tiempo de lo cotidiano, donde Dios habita en lo simple y nos acompaña cada jornada.
No es un tiempo menor; es el momento en que la fe madura sin prisa y se fortalece en los gestos que sostienen la vida diaria. La Iglesia nos invita a profundizar en el Evangelio y a reconocer la presencia del Señor en aquello que solemos dar por sentado.
Los colores litúrgicos
Los colores litúrgicos ayudan a comprender el sentido de cada tiempo que vivimos en la Iglesia.
No son un adorno, sino un modo sencillo de expresar la oración y la actitud interior que cada etapa nos pide.
- Morado: tiempo de preparación, penitencia y conversión.
- Blanco: alegría, nacimiento del Señor y misterio de la resurrección.
- Rojo: presencia del Espíritu Santo, entrega y testimonio de los mártires.
- Verde: esperanza y camino cotidiano del discípulo.
La Iglesia utiliza estos colores para acompañarnos en la oración y recordar, de forma sencilla, el espíritu propio de cada momento del año litúrgico.
Ciclos del año liturgico: (A, B y C)
Las lecturas de cada domingo siguen un ritmo de tres años, llamados Ciclo A, B y C.
Cada uno nos permite profundizar en un Evangelio principal:
- Ciclo A: Evangelio de Mateo
- Ciclo B: Evangelio de Marcos
- Ciclo C: Evangelio de Lucas
El Evangelio de Juan se intercala en momentos especiales, especialmente en Pascua.
A través de estos ciclos, la Iglesia nos permite acoger cada año la diversidad de la Palabra de Dios y dejarnos formar por su enseñanza de manera continua.
Calendario litúrgico
El calendario litúrgico nos ayuda a seguir el camino que la Iglesia recorre cada año.
A través de él podemos reconocer los tiempos, las fiestas y las celebraciones que marcan nuestra vida de fe. Muy pronto encontrarás aquí una guía sencilla para acompañar la oración de cada día y prepararte para los momentos más importantes del año litúrgico.
