Novena a la Virgen de Fátima día 6: Ofrecer lo que vivimos

Reza la novena a la Virgen de Fátima y presenta tus intenciones con fe y confianza.

Novena a la Virgen de Fátima día 6
Audio Novena a la Virgen de Fátima día 6

Novena a la Virgen de Fátima día 6

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

Señor mío, Jesucristo,
me arrepiento de todo corazón de mis pecados
y me pesa haberte ofendido.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confiar en tu misericordia.

Amén

Virgen de Fátima,
Madre que nos invitas a la oración y a la conversión,
acudo a ti con confianza
para poner en tus manos esta intención:

(mencionar la intención)

Acompáñame en estos días de novena
y ayúdame a acercarme más a Dios.

Amén.

La Virgen de Fátima también nos invita a ofrecer lo que vivimos.

Cada día trae momentos distintos: alegrías, dificultades, esfuerzos y pequeños sacrificios. Todo esto puede convertirse en una forma de oración cuando lo vivimos con sentido y lo ponemos en manos de Dios.

Ofrecer lo que vivimos es dar un paso más en la fe: es reconocer que incluso lo sencillo tiene valor cuando se vive con amor.

Hoy podemos ofrecer lo que estamos viviendo, con sencillez, confiando en que Dios recibe cada gesto del corazón.

Virgen de Fátima,
ayúdame a ofrecer lo que vivo cada día
con sencillez y con amor.

Enséñame a transformar mis esfuerzos,
mis alegrías y mis dificultades
en una ofrenda que acerque mi vida a Dios.

Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Virgen de Fátima,
permanece conmigo en este camino de oración
y ayúdame a vivir cada día con más fe, esperanza y amor.

Enséñame a rezar con confianza,
a volver a Dios con un corazón sincero
y a buscar siempre la paz en mi vida y en el mundo.

Amén.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén.

Subir

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas su uso Saber más