Novena a la Virgen del Carmen día 4:
La confianza de María en Dios

La Novena a la Virgen del Carmen es una preparación espiritual de nueve días que invita a confiar en la intercesión de María y a acercarse más a Jesucristo mediante la oración.

Novena a la Virgen del Carmen día 4: familia rezando ante María, Madre y protectora de sus hijos.
Audio Novena a la Virgen del Carmen día 4

Novena a la Virgen del Carmen día 4

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

Señor mío, Jesucristo,
me arrepiento de todo corazón de mis pecados
y me pesa haberte ofendido.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confiar en tu misericordia.

Amén

Oh Virgen Santísima del Carmen, Madre amorosa y protectora de todos los que acuden a ti con confianza, ponemos en tus manos nuestras necesidades, preocupaciones y esperanzas.

Tú que siempre conduces a tus hijos hacia Jesucristo, acompáñanos en este tiempo de oración y alcánzanos la gracia de vivir con fe, esperanza y amor.

Ayúdanos a abrir nuestro corazón a la voluntad de Dios y a crecer en la confianza en su providencia. Que esta novena nos acerque más a tu Hijo y nos permita experimentar tu cuidado maternal en cada momento de nuestra vida.

Amén

A lo largo de su vida, María aprendió a confiar plenamente en los planes de Dios, incluso cuando no comprendía todo lo que sucedía a su alrededor. Desde la Anunciación hasta la Cruz, recorrió un camino marcado por la fe y el abandono en la providencia divina.

Cuando las circunstancias parecían inciertas o difíciles, la Virgen no permitió que el miedo dominara su corazón. Con humildad y confianza, continuó creyendo que Dios cumplía sus promesas y guiaba cada acontecimiento hacia el bien.

También nosotros vivimos situaciones que nos inquietan: problemas familiares, preocupaciones por el futuro, enfermedades o decisiones importantes. En esos momentos, María nos enseña a poner nuestra confianza en el Señor y a tener la certeza de que nunca abandona a quienes se encomiendan a Él.

Su ejemplo nos invita a dejar de lado la ansiedad excesiva y a aprender a descansar en las manos de Dios, sabiendo que su amor y su providencia nos acompañan en todo momento.

Virgen del Carmen, ayúdanos a confiar en Dios con un corazón sereno y lleno de esperanza. Cuando las dificultades nos hagan dudar o el futuro nos llene de incertidumbre, enséñanos a abandonarnos en la voluntad del Señor y a creer que Él nunca deja de cuidar de sus hijos.

(Se puede presentar aquí una intención particular).

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Virgen del Carmen, Reina y Madre nuestra,
recibe las súplicas que hoy ponemos en tus manos.
Intercede por nosotros ante tu Hijo Jesucristo
y ayúdanos a vivir siempre según la voluntad de Dios.

Protege a nuestras familias, fortalece nuestra fe
y acompáñanos en los momentos de alegría
y de dificultad. Que nunca nos apartemos del camino
del Evangelio y que podamos crecer cada día
en el amor a Dios y al prójimo.

Amén

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén

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