Novena a la Virgen del Carmen día 6:
María junto a la Cruz
La Novena a la Virgen del Carmen es una preparación espiritual de nueve días que invita a confiar en la intercesión de María y a acercarse más a Jesucristo mediante la oración.

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Novena a la Virgen del Carmen día 6
Inicio
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.
Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo,
me arrepiento de todo corazón de mis pecados
y me pesa haberte ofendido.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confiar en tu misericordia.
Amén
Oración inicial a la Virgen
Oh Virgen Santísima del Carmen, Madre amorosa y protectora de todos los que acuden a ti con confianza, ponemos en tus manos nuestras necesidades, preocupaciones y esperanzas.
Tú que siempre conduces a tus hijos hacia Jesucristo, acompáñanos en este tiempo de oración y alcánzanos la gracia de vivir con fe, esperanza y amor.
Ayúdanos a abrir nuestro corazón a la voluntad de Dios y a crecer en la confianza en su providencia. Que esta novena nos acerque más a tu Hijo y nos permita experimentar tu cuidado maternal en cada momento de nuestra vida.
Amén
Meditación del día 6 – María junto a la Cruz
Entre los momentos más dolorosos de la vida de María se encuentra su presencia al pie de la Cruz. Mientras muchos abandonaban a Jesús por miedo o desánimo, ella permaneció junto a su Hijo, compartiendo su sufrimiento y confiando en el plan de Dios incluso en medio de la oscuridad.
La Virgen no pudo evitar el dolor de aquel momento, pero lo vivió con una fe firme y un amor inquebrantable. Su presencia silenciosa junto a Jesús nos muestra que la verdadera fortaleza no consiste en no sufrir, sino en permanecer fieles a Dios cuando llegan las pruebas.
También nosotros experimentamos momentos de dolor, enfermedad, pérdida, preocupación o incertidumbre. En esas circunstancias, María comprende nuestro sufrimiento porque ella misma recorrió el camino de la prueba. Por eso, podemos acudir a ella con confianza, seguros de que nos acompaña con amor maternal y nos ayuda a no perder la esperanza.
Al contemplar a la Virgen junto a la Cruz, aprendemos a unir nuestras dificultades a las de Cristo y a confiar en que Dios puede sacar bienes incluso de las situaciones más difíciles. La Cruz no fue el final de la historia, sino el camino hacia la Resurrección. Del mismo modo, las pruebas vividas con fe pueden convertirse en una oportunidad para acercarnos más al Señor.
Petición del día 6
Virgen del Carmen, que permaneciste fiel junto a la Cruz de tu Hijo, acompáñanos en nuestros momentos de sufrimiento y dificultad. Consuela a quienes están enfermos, fortalece a quienes se sienten desanimados y ayúdanos a mantener viva la esperanza cuando el peso de las pruebas parezca demasiado grande. Que nunca perdamos la confianza en el amor y la misericordia de Dios.
(Se puede presentar aquí la intención particular).
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.
Ave María 3 veces
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración final a la Virgen del Carmen
Virgen del Carmen, Reina y Madre nuestra,
recibe las súplicas que hoy ponemos en tus manos.
Intercede por nosotros ante tu Hijo Jesucristo
y ayúdanos a vivir siempre según la voluntad de Dios.
Protege a nuestras familias, fortalece nuestra fe
y acompáñanos en los momentos de alegría
y de dificultad. Que nunca nos apartemos del camino
del Evangelio y que podamos crecer cada día
en el amor a Dios y al prójimo.
Amén
En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén
