Novena a San Antonio de Padua día 2

Reza la novena a San Antonio y pide con fe su poderosa intercesión al patrono de las causas urgentes.

Audio Novena a San Antonio día 2

Novena a San Antonio día 2

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

Humilde y divino San Antonio
Rogad por nosotros

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;

por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;


también me pesa porque podéis
castigarme con las penas del infierno.

Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia
que me fuere impuesta.


Amén

Oh glorioso San Antonio, modelo de virtudes, amigo de los pobres y consolador de los afligidos, te ruego que me acompañes en estos nueve días de oración.

Ayúdame a crecer en la fe y la confianza en Dios y a alcanzar la gracia que con humildad pongo en tus manos (mencionar aquí la petición).


Amén.

Cuando sus planes de ser misionero en Marruecos fracasaron, San Antonio confió en que Dios tenía un plan mejor para él. Así llegó a Italia, donde floreció su misión.

Hoy, pidamos a Dios la gracia de confiar en su providencia, incluso cuando tus caminos no sean los que esperabas.

San Antonio, ayúdame a aceptar los planes de Dios para mi vida, sabiendo que Él siempre me conduce al bien. Amén.

Amén

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Oh glorioso San Antonio, protector y amigo, agradezco tu intercesión y confío en que me acompañas siempre. Presenta mis súplicas al Señor y ayúdame a vivir cada día más unido a Él. Que yo también pueda ser instrumento de su amor y su paz.

Amén.

En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén.

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