Novena a San José día 5: José, hombre del silencio
San José fue escogido por Dios para custodiar a Jesús y a María. Por eso acudimos a él con confianza, seguros de su protección e intercesión.

Inicio novena a San José día 5
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.
San José, fiel custodio de Jesús y María,
intercede por la salvación del alma mía.
Oración para todos los días
San José, custodio fiel del Redentor,
tú que supiste confiar cuando no entendías,
enséñanos a vivir abiertos a la voluntad de Dios.Padre silencioso y obediente,
acoge nuestras inquietudes,
protege nuestras familias
y guíanos siempre hacia Jesús.Amén.
Evangelio del día 5
Mateo 2, 13-14
“El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: ‘Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto.’
José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y se retiró a Egipto.”
Meditación novena San José día 5
Los Evangelios no conservan ninguna palabra de San José.
No hay discursos, no hay enseñanzas pronunciadas por él, no hay largas explicaciones.
Y, sin embargo, su vida habla con una fuerza extraordinaria.
José es el hombre del silencio.
Pero no se trata de un silencio vacío o distante.
Es el silencio de quien escucha, de quien observa, de quien guarda en el corazón lo que Dios le revela.
En ese silencio José aprendió a reconocer la voz de Dios.
En sueños recibió indicaciones claras: acoger a María, proteger al Niño, huir a Egipto, regresar a Nazaret.
Su silencio no lo aleja de la acción.
Al contrario, lo dispone para actuar con prontitud.
Hoy vivimos rodeados de ruido: palabras, preocupaciones, prisas, información constante.
A veces ese ruido nos impide escuchar lo que Dios quiere decirnos.
San José es ejemplo de un corazón que, en el silencio, aprende a escuchar mejor a Dios.
Cuando aprendemos a callar un poco más, podemos escuchar mejor.
Silencio interior
Busca unos instantes de silencio exterior e interior.
Deja a un lado, por un momento, las preocupaciones, el ruido y las prisas.
Pídele a San José que te enseñe a escuchar a Dios en lo escondido,
allí donde el corazón se aquieta y puede abrirse a su voluntad.
Petición del día 5
San José,
enséñanos a valorar el silencio,
a escuchar la voz de Dios en lo profundo del corazón
y a vivir con un espíritu atento a su voluntad.
Presenta con fe a San José la intención que hoy llevas en el corazón. Puedes escribirla y dejarla junto a una imagen suya como signo de confianza.
Propósito del día
Hoy me propongo guardar unos minutos de silencio interior, alejándome del ruido, para poner mi corazón en presencia de Dios.
Confiemos hoy a San José…
- nuestras inquietudes y preocupaciones
- el ruido que muchas veces llena nuestra vida
- los momentos en los que nos cuesta escuchar a Dios
- nuestras decisiones importantes
Enséñanos a vivir con un corazón más atento y más sereno.
Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.
Ave María
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.
Oración final
San José,
hombre del silencio y de la escucha,
ayúdanos a encontrar a Dios en la calma del corazón
y a vivir atentos a su voz.San José ruega por nosotros
R/ para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo,Amén.
La novena completa

