Novena de la Virgen de la Candelaria día 9

Reza la novena a la Virgen de la Candelaria y confía tus necesidades a la luz de Cristo.

Audio Novena de la Virgen de la Candelaria día 9

Novena de la Virgen de la Candelaria día 9

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;

por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;


también me pesa porque podéis
castigarme con las penas del infierno.

Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia
que me fuere impuesta.


Amén

Virgen santísima de la Candelaria,
madre que presentaste a tu Hijo en el templo
como luz para alumbrar a las naciones,
ilumina también nuestro camino.

Tú que llevas en tus brazos a Cristo,
enséñanos a recibirlo en el corazón
y a seguirlo con fe sincera.

Ampara nuestras necesidades,
consuela nuestras penas
y guíanos siempre hacia tu Hijo Jesús,
que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

Llegamos al final de esta novena.
Pero la luz que hemos contemplado
no termina aquí.

La Virgen de la Candelaria nos muestra
que Cristo no vino solo para ser admirado,
sino para ser seguido.
Su luz transforma nuestra manera de vivir,
de amar y de mirar el mundo.

Ahora el camino continúa.
Volvemos a nuestras ocupaciones,
a nuestras responsabilidades,
a nuestros esfuerzos diarios.
Sin embargo no regresamos igual:
llevamos una luz encendida en el corazón.

Hoy podemos pedir la gracia
de vivir como hijos de la luz,
de no apagar lo que Dios ha comenzado en nosotros
y de caminar siempre de la mano de María
hacia Jesús.

Virgen de la Candelaria,
haznos portadores de la luz de tu Hijo

Nuestra Señora de la Candelaria,
a lo largo de estos días hemos caminado contigo
pidiendo la luz de Cristo para nuestra vida.

Hoy te damos gracias
porque nunca nos dejas solos
y porque tu Hijo permanece con nosotros
hasta el final de los tiempos.

Ayúdanos a llevar la luz que hemos recibido
a nuestro hogar, a nuestro trabajo
y a cada lugar donde vivamos.

Que nuestras palabras, gestos y decisiones
reflejen la presencia de Jesús
y hagan brillar su amor en el mundo.

Virgen de la Candelaria,
presenta ante tu Hijo nuestras intenciones
(silencio para la petición personal)

y guárdanos siempre bajo tu amparo.

Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Virgen de la Candelaria,
madre tierna y luminosa,
quédate con nosotros.
Ilumina nuestro corazón,
sostén nuestra esperanza
y guíanos siempre hacia Jesús.

Amén.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén.

Subir

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas su uso Saber más