Novena a la Virgen de Fátima día 2: La oración

Reza la novena a la Virgen de Fátima y presenta tus intenciones con fe y confianza.

Novena a la virgen de Fátima día 2
Audio Novena a la Virgen de Fátima día 2

Novena a la Virgen de Fátima día 2

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

Señor mío, Jesucristo,
me arrepiento de todo corazón de mis pecados
y me pesa haberte ofendido.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confiar en tu misericordia.

Amén

Virgen de Fátima,
Madre que nos invitas a la oración y a la conversión,
acudo a ti con confianza
para poner en tus manos esta intención:

(mencionar la intención)

Acompáñame en estos días de novena
y ayúdame a acercarme más a Dios.

Amén.

Uno de los llamados más claros de la Virgen de Fátima es la oración.

A veces pensamos que rezar es repetir palabras o cumplir con una práctica, pero la oración es mucho más que eso. Es un encuentro, un momento en el que podemos hablar con Dios con sencillez, tal como somos.

En medio del día a día, encontrar un espacio para rezar puede parecer difícil. Sin embargo, basta con detenerse un momento, hacer silencio y dirigir el corazón hacia Dios.

Hoy, la invitación es a redescubrir la oración como un momento de cercanía, de confianza y de encuentro.

Virgen de Fátima,
enséñame a rezar con sencillez y con confianza,
a encontrar a Dios en el silencio
y a abrir mi corazón en cada momento de oración.

Ayúdame a hacer de la oración
un espacio de encuentro verdadero
y a vivirla con fe en mi vida diaria.

Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Virgen de Fátima,
permanece conmigo en este camino de oración
y ayúdame a vivir cada día con más fe, esperanza y amor.

Enséñame a rezar con confianza,
a volver a Dios con un corazón sincero
y a buscar siempre la paz en mi vida y en el mundo.

Amén.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén.

Subir

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas su uso Saber más