Novena a la Virgen de Fátima día 3: La conversión

Reza la novena a la Virgen de Fátima y presenta tus intenciones con fe y confianza.

Novena a la Virgen de Fátima día 3
Audio Novena a la Virgen de Fátima día 3

Novena a la Virgen de Fátima día 3

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,
Amén.

Señor mío, Jesucristo,
me arrepiento de todo corazón de mis pecados
y me pesa haberte ofendido.
Propongo firmemente no volver a pecar
y confiar en tu misericordia.

Amén

Virgen de Fátima,
Madre que nos invitas a la oración y a la conversión,
acudo a ti con confianza
para poner en tus manos esta intención:

(mencionar la intención)

Acompáñame en estos días de novena
y ayúdame a acercarme más a Dios.

Amén.

La Virgen de Fátima nos habla con claridad de la conversión.

Convertirse es abrir el corazón, reconocer con sinceridad aquello que necesitamos cambiar y empezar a dar pasos concretos para vivir de una manera nueva, más cercana a Dios y así comenzar camino desde nuestro interior.

Muchas veces sabemos qué cosas podemos transformar en nuestra vida, pero dar el paso requiere decisión y confianza. La conversión es un camino que se vive poco a poco, en lo sencillo de cada día.

Hoy es un buen momento para mirar la propia vida con sencillez, dar un paso concreto y confiar en que Dios acompaña cada intento de acercarnos más a Él.

Virgen de Fátima,
ayúdame a reconocer aquello que me aleja de Dios
y dame la gracia de volver a Él con un corazón sincero.

Acompáñame en este camino de conversión
y enséñame a confiar en la misericordia de Dios
en cada paso de mi vida.

Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

R/
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.

Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R/
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.

Virgen de Fátima,
permanece conmigo en este camino de oración
y ayúdame a vivir cada día con más fe, esperanza y amor.

Enséñame a rezar con confianza,
a volver a Dios con un corazón sincero
y a buscar siempre la paz en mi vida y en el mundo.

Amén.

En el nombre del Padre,
y del Hijo y del Espíritu Santo,

Amén.

Subir

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestro sitio. Al continuar navegando, aceptas su uso Saber más